EL BAOBAB EN LA TRADICIÓN
Y EN LA HISTORIA.
El fruto del Baobab era conocido por los antiguos egipcios,
también si este árbol no es nativo de Egipto, así lo testimonian algunas
imágenes descubiertas en algunas tumbas (se encontraron inscripciones cerca
de Aswan, del año 2500 A. de C.). Los estudiosos piensan que era utilizado por su actividad antipirética
y antinflamatoria. En 1445 los navegantes portugueses, al mando de Gomes Pires,
atracaron en la isla de Gorea, en Guinea. En la tripulación estaba el
cronista Eneas Zurara, quien años más
tarde describiría el árbol en "Cronica dos Feitos de Guiné" (Lisboa
1453).
En el 1592, el herborista y físico veneciano Prospero Alpino
escribe en "De planthisAegypti liber" de un fruto encontrado en los mercados
venecianos proveniente del Cairo, de nombre "bu- hibab"
(en árabe, "fruto de muchas semillas"). Los viajeros portugueses lo
llamaban cabaçevre, los franceses calabassier.
Charles de Linné y el Profesor Bernard de Jussieu del Museo de
París, clasificó el árbol como Adansonia Digitata L. después de haber leído la publicación del botánico francés Micheal Adanson
de 1757 resultados de la exploración a Senegal.
Empleo del Baobab en Africa.
El fruto de Baobab, llamado también pan de mono o bouy, tiene un gusto
agridulce y se utiliza en algunos paises africanos para elaborar una bebida
(zumo de bouy) y es envasada para su consumo a gran escala. La pulpa
también es consumida simplemente como si fuera una apetitosa golosina.
Las diferentes partes del Baobab juegan un rol muy importante en
la población rural africana, tanto en la alimentación como en el diario vivir,
ya que todas sus partes tienen utilidades: con la corteza del tronco
hacen canoas, utensilios, techos, cuerdas, etc. Las hojas, la pulpa
del fruto y las semillas presentan múltiples usos alimentarios.Por
ejemplo, las hojas (ricas en vitamina C y calcio) son empleadas sobretodo en
cocina, secadas y molidas (en wolof senegalés: lalo) para ligar el coscous.
La variedad de sus indicaciones terapéuticas en medicina es muy
amplia y todas las partes del árbol son utilizadas en la práctica. Las hojas
disecadas y molidas serían usadas en infusiones, tisanas (tendrían capacidad
febrífuga y antinflamatoria) y pomadas; en forma de cataplasma evitarían
la crisis de asma y funcionarían como jarabe para la tos.
De las semillas se extrae un aceite para uso alimenticio y cosmético
(hidratante y cicatrizante), y tostadas reemplazan al café. Los brotes
tiernos y las raíces de los ejemplares más jovenes se comen como si
fueran espárragos.
La pulpa harinosa y
blanquecina es empleada para cuajar la leche, como tratamiento para problemas
intestinales, para la diarrea, como antimalárico y también sería usado como
emenagogo.
El Baobab en algunos paises africanos es considerado un árbol
sagrado, por ejemplo en Senegal es un árbol nacional y figura estampado
en los pasaportes, en Zimbabwe aparece en la moneda del país y en muchos
poblados se venera como árbol sagrado y se le
hacen ofrendas para favorecer las cosechas, la fertilidad y también para
la suerte.