EL BAOBAB Y LA COSMETICA
Desde
la antigüedad se utiliza el Baobab para usos cosméticos. Las proteínas, las vitaminas
y minerales que se encuentran en la pulpa, en las hojas y en la semilla
constituyen un óptimo nutrimento para la epidermis, el cabello y las uñas.
En la pulpa encontramos:
Vitamina
A, de efecto alisador
y ablandante, útil para el mantenimiento de la integridad celular.
Vitamina
B1/B2, que favorecen
la síntesis de la melanina.
Vitamina
B6 (piridoxina), regulariza las secreciones del sebo de la
piel.
Vitamina
B4, de efecto
termoactivo sobre la piel y sobre el cuero cabelludo, debido a la estimulación
de la circulación sanguínea.
Vitamina
C, que desarrolla
desde el lado biológico una ayuda en la síntesis del colágeno.
Vitamina
E, que combate la
formación de los radicales libres.
Vitamina
F (Ácidos grasos polinsaturados),
que asegura una óptima hidratación y protección de los tejidos.
Gracias
a sus componentes vitamínicos y sus ácidos orgánicos (Ramnoso, Málico y
Tartárico) completamente naturales, la pulpa puede retardan el envejecimiento
cutáneo manteniendo la piel elástica y brillante. Puede ser aplicada como
mascarilla facial o bien en cremas.
Las hojas del baobab.
Naturalmente emolientes, ricas en minerales, permiten a
la piel de alimentarse y regenerarse rápidamente; además actúan como
antibacteriano natural, limpian en profundidad dejando una sensación de
frescura, retrasando el envejecimiento de la piel. En los antiguos pueblos
africanos, los niños y los adultos eran sumergidos en una infusión de hoja de
baobab para aliviar las picaduras de insectos, llagas y otras inflamaciones
cutáneas.
La
semilla.
Representa una parte importante en la composición del fruto
(cerca del 40%). Está formado por un sutil epicarpio (externo) con un
endocarpio (interno) blanco y aceitoso. La semilla contiene: Alfa y Beta
Caroteno, Ácidos Grasos (Palmítico, esteárico y oleico), Aminoácidos, Taninos,
Tiamina y Riboflavina.
Este aceite (extracto lipolico) obtenido MOLIENDO EL NÚCLEO DE LA SEMILLA en el interior de un soporte
aceitoso (Helianthus annuus) se acerca al método utilizado hace siglos en los
pueblos africanos. El cataplasma que ellos obtienen exprimiendo la semilla es
aplicado sobre quemaduras, abrasiones o hematomas (para aliviar el dolor), en
casos de descamación de la piel y mejora
la cicatrización de la piel. Su utilización como cosmético es una valiosa ayuda
para devolver a la epidermis de la cara y cuerpo su elasticidad y
esplendor.
El extracto lipolico de la semilla, rico en saponinas, representa un extraordinario nutrimento a la epidermis.
Su uso diario ayuda a contrastar el paso del tiempo y a descubrir una piel
tónica e hidratada. Además la novedosa técnica de extracción a Ultrasonidos
a bajas temperaturas por medio del aceite de girasol, permite la extracción de
TODOS LOS PRINCIPIOS ACTIVOS contenidos en el INTERIOR DE LA SEMILLA DE BAOBAB.
Es ideal para el tratamiento de la piel seca, predispuesta a la formación
de arrugas, dejando sobre la epidermis solamente un ligero velo, no untuoso, y
una discreta luminosidad.